En el mundo actual, Shesha ha cobrado una relevancia cada vez mayor. Ya sea en el ámbito de la política, la tecnología, la cultura o cualquier otro, Shesha se ha convertido en un tema de interés y debate constante. Con el avance de la globalización y la interconexión de las sociedades, Shesha ha impactado de manera significativa en la forma en que las personas se relacionan entre sí y perciben el mundo que les rodea. En este artículo, exploraremos en profundidad el impacto de Shesha en diferentes aspectos de la sociedad, analizando su influencia y consecuencias en la actualidad.
En el hinduismo, Shesha es una serpiente masculina divina, rey de todos los nagas (serpientes), uno de los seres primigenios de la creación.
De acuerdo con el Bhágavata-purana (siglo XI) es un avatar de Dios.
En los Puranas se dice que Shesha sostiene a todos los astros del universo sobre sus caperuzas, mientras canta las glorias de Visnú con todas sus bocas.
Sankarshan (‘completamente atractivo’ o el que mantiene todo junto)
Generalmente Shesha se representa como una serpiente enorme que flota enroscada sobre el océano universal, siendo la cama sobre la que está acostado Visnú. A veces se lo pinta con cinco o con siete cabezas, aunque la forma más común de representación tiene unas veinte cabezas. A veces cada cabeza tiene una corona.
Su nombre proviene de la raíz sánscrita śiṣ (‘lo que queda’), debido a que cuando todo el universo se destruye al final de cada kalpa, Shesha permanece inalterado.
A Visnú acostado sobre Shesha se lo conoce como Shesha-shaii Vishnú.
En una historia llamada «el batido del océano de leche», que se presenta en varios Puranás, los devas (dioses) y los asuras (demonios) tiraron de la cabeza y la cola de Shesha para hacer girar el monte Mandara (o el monte Meru) y así batir el océano de leche.
De acuerdo con el primera capítulo («Adi Parva») del texto épico Majábharata, su padre era el sabio Kashiapa y su madre Kadru.
La ciudad de Thiruvananthapuram (en el sur de la India) recibe ese nombre en honor a Anantha (Shesha).
Se considera que algunos personajes más o menos legendarios de la India son avataras de Shesha (o —según cada credo hinduista— viceversa: la serpiente Shesha sería apenas una encarnación del personaje):