En este artículo, exploraremos en profundidad Fotostato, un tema que ha capturado la atención de expertos y entusiastas por igual. Desde sus orígenes hasta su evolución actual, analizaremos su impacto en diversos ámbitos y su relevancia en la sociedad contemporánea. Para ello, examinaremos distintos aspectos relacionados con Fotostato, como sus implicaciones históricas, su influencia en la cultura popular y su futuro potencial. A lo largo de estas páginas, descubriremos las complejidades y matices que hacen de Fotostato un tema fascinante y multidimensional, digno de ser estudiado y debatido.
Un fotostato es un aparato que se empleaba para reproducir planos, dibujos, cuadros, documentos, etc.
El fotostato actúa con rapidez y sin necesidad de emplear un cliché como se practica en las reproducciones fotográficas. Viene a ser una cámara fotográfica con su fuelle extensible y su objetivo pero que no exige negativo. El objetivo lleva delante un prisma para corregir la inversión de la imagen del texto o figura a reproducir. Por debajo de este prisma paralelamente al eje de este aparato hay un tablero donde se coloca el original. La distancia a que ha de colocarse según el tamaño que debe tener la reproducción se determina en un momento por medio de un mecanismo graduador. Por detrás, completan el aparato dos cubetas una para el revelador que está tapada y otra para el fijador. Dentro del aparato, hay un rollo de papel sensibilizado el cual va desarrollándose a medida que se van haciendo las reproducciones.
Todo el funcionamiento de este aparato consiste en que al dar la vuelta al manubrio se destapa el objetivo. La imagen se produce sobre el papel sensibilizado, el rollo de papel da una vuelta, una guillotina corta el trozo impresionado dándole el tamaño que se desee y este trozo pasa a la cubeta de revelado y de allí al baño fijador.